sillasligeras
En la práctica, la compra de una silla ligera suele estar condicionada por escenarios concretos: viajes, trayectos urbanos, desplazamientos en coche, y vida diaria en pisos con poco espacio. Quien viaja mucho tiende a valorar un plegado rápido, un tamaño compacto y la posibilidad de llevarla con una mano o incluso colgada al hombro si el diseño lo permite, porque en aeropuertos y estaciones cada segundo cuenta. Quien usa mucho el coche suele fijarse en cómo entra en el maletero, si queda espacio para bolsas, y si el plegado es estable y no se abre al moverla. De este modo, la búsqueda de mejores sillas de paseo ligeras plegables suele ser una forma de intentar evitar compras impulsivas, porque hay familias que han pasado por la experiencia de adquirir una silla bonita pero incómoda, o una silla muy ligera pero endeble, o una silla resistente pero pesada, y quieren acertar a la primera.